Aunque
existe un amplio consenso sobre el hecho de que el diálogo, la negociación y los
acuerdos constituyen uno de los ejes más importantes en la construcción del
concepto de Responsabilidad Social de las Empresas, RSE, y que, como ha
recordado el Comité Económico y Social Europeo, los compromisos sociales
voluntarios de las empresas y el diálogo con las distintas partes interesadas
son elementos indisociables, lo cierto es que la mayor parte de las iniciativas
que están adoptando las empresas en materia de responsabilidad son prácticamente
desconocidas por los trabajadores, los consumidores y otros stakeholders
esenciales para el desarrollo empresarial.
El diálogo social debe abordar acuerdos sociales y económicos que den respuesta
a la situación económica y del empleo, sin recortes sociales y que posibiliten
avances hacia el cambio de nuestro modelo productivo.
El proceso de Diálogo Social implica no sólo a las Organizaciones Sindicales y
Patronales, sino al conjunto del Gobierno y debe ser coordinado por el propio
Presidente.
La Unión general de Trabajadores manifiesta, al igual que los otros
interlocutores sociales, la voluntad de nuestra Organización de reiniciar el
proceso de diálogo social y la coincidencia con el Presidente del Gobierno del
valor estratégico del mismo para contribuir a dar respuesta a la difícil
situación económica y del empleo.
Por tanto, deberán desarrollarse entre otros los siguientes aspectos:
-
En la actual situación económica y del empleo las políticas presupuestarias
y fiscales deben orientarse a garantizar el gasto social y el gasto productivo,
a la vez que atender las mejoras de las retribuciones y la calidad del empleo de
los empleados de las Administraciones Públicas, como resultado del necesario
desarrollo del Estatuto Básico del Empleado Público.
-
Complementar las medidas aprobadas de estimulo de la economía y del empleo,
a través de ampliar y mejorar las infraestructuras, vivienda de protección
oficial, alquileres, rehabilitaciones, transportes, telecomunicaciones,
equipamientos sociales y desarrollar políticas industriales, energéticas y medio
ambientales.
-
El diálogo social se debe orientar en las perspectivas del cambio de modelo
productivo, a través de mayor inversión en capital físico, tecnológico y humano
para ampliar las bases de nuestro patrón de crecimiento.
-
Impulsar la política industrial, el I+D+i y su penetración en los sectores y
empresas, fortalecer nuestro sistema de educación dando prioridad a la formación
profesional, establecer una política energética y la sostenibilidad medio
ambiental.
-
Garantizar la universalidad y la calidad de los servicios públicos (sanidad,
educación, servicios sociales, etc.) requiere una correcta y equilibrada
resolución del proceso abierto sobre la financiación autonómica.
-
Se debe completar el desarrollo de los acuerdos vigentes en materia de
Igualdad, Dependencia, Seguridad Social, Mercado de Trabajo, Seguridad y Salud y
Formación para el empleo a través de su desarrollo normativo y las políticas de
financiación y gestión.
Es necesario
impulsar y respetar la autonomía colectiva de los interlocutores sociales en
materias como negociación colectiva, participación institucional y derechos
colectivos y la adaptación de las políticas europeas de flexiguridad a nuestros
ámbitos de empleo y relaciones laborales, como venimos desarrollando en el
diálogo social mediante el Acuerdo para la Mejora y el Crecimiento del Empleo y
el Acuerdo Interconfederal para la Negociación Colectiva.